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Polémica propuesta del PSC para prohibir la prostitución

Hace ya años que el debate sobre cómo regular la prostitución en Barcelona está abierto, pero en pocas ocasiones se ha enconado tanto como en los últimos días. El motivo ha sido la intención del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) de presentar una propuesta de ordenanza en virtud de la cual se perseguiría el “erradicar la demanda” y se incluirían sanciones y medidas de prevención contra clientes, proxenetas y personas que, de una manera u otra, se benefician de lo que Jaume Collboni, Presidente del Grupo Socialista del Ayuntamiento de Barcelona, ha calificado como “forma de esclavitud”.

Collboni, que ha defendido el incremento de las sanciones a los clientes por ser ellos “los que generan todo este círculo de explotación sexual” (sin demanda, sostiene el concejal socialista, no existiría oferta), ha criticado la actitud que, desde que accedió a su cargo, la alcaldesa Ada Colau ha mantenido sobre la prostitución en la ciudad. Para Jaume Collboni, tratar la prostitución como una profesión, tal y como hace Colau, “es estar a favor de una actividad económica que usa el cuerpo de la mujer como un mero objeto sexual de consumo” y consolidar, de forma legal, una forma de dominación.

El anuncio del PSC de Barcelona respecto a la prostitución ha caído como una bomba tanto sobre los diferentes colectivos de prostitutas como sobre aquellas entidades que, de un modo u otro, trabajan por los derechos de las prostitutas de Barcelona. El equipo de gobierno de la Ciudad Condal ha expresado también su desacuerdo con la noticia. El que se confunda la trata y el trabajo sexual “intencionadamente” es uno de los argumentos que ha utilizado Laura Pérez, concejala de Feminismos y LGTBI, para cargar contra la propuesta sobre prostitución del PSC.

Janet, portavoz del colectivo Putas Indignadas, ha expresado públicamente que, estando obligadas a trabajar por el sistema capitalista, cada cual tiene derecho a escoger con qué parte de su cuerpo hacerlo. “Los que lo hacen con la cabeza son intelectuales; los que utilizan el cuerpo son obreros y las que usamos la sexualidad”, ha dicho Janet, “somos unas putas”. Y ha remachado: “yo decido la forma que me resulte más rentable”. Para la portavoz de Putas Indignadas, la propuesta del PSC sobre prostitución, además de surgir con la intencionalidad de desestabilizar a Colau, “dispara la alarma social metiendo en el mismo saco la trata de personas y la explotación sexual y a quienes ejercer libremente” el oficio de la prostitución.

La portavoz de Putas Indignadas ha afirmado también que la prostitución permite a quien la ejerce pagar, por ejemplo, los estudios de sus hijos y nietos. Así, y según la opinión expresada por Janet, el ejercicio de la prostitución sirve a las prostitutas para empoderarse y para dar estabilidad y sustento a sus familias.

Janet, al igual que las representantes de la asociación Genera, han comentado que esta propuesta de ordenanza sobre la prostitución del PSC sólo conseguirá lo que ya consiguió la ordenanza municipal que, aprobada en 2005, perseguía multar a las mujeres que ofrecían sus servicios sexuales en plena calle, esto es: “estigmatizar al colectivo y criminalizarlo”.

Clarisa Velocci, portavoz de Genera, ha sido especialmente dura al calificar la propuesta sobre regulación de la prostitución en Barcelona del PSC. Según Velocci, la propuesta del PSC sobre prostitución es una propuesta “irresponsable”, fruto del electoralismo. De ser aplicada, “comportará más clandestinidad” y las víctimas “tendrán más miedo a denunciar y más desconfianza”, lo que sólo beneficiará a las redes de trata y a los proxenetas. “El trabajo social que se ha hecho”, ha declarado la portavoz de Genera, “se irá al garete”.

Una opinión semejante a la de Clarisa Velocci ha sido la expresada por la presidenta de la Fundació Àmbit Prevenció, Mercè Meroño. Para Meroño, la aplicación de la ordenanza sobre prostitución propuesta por el PSC “conllevará más precariedad y desprotección” para las prostitutas de Barcelona.

Para hacer público su desacuerdo con la propuesta del PSC de Barcelona sobre la regulación de la prostitución en la ciudad, los diferentes colectivos de prostitutas y las entidades que trabajan por sus derechos convocaron una concentración en la plaza de Sant Jaume el pasado jueves día 28 de junio. A dicha concentración, entre cuyos convocantes figuraban Aprosex, Putas Indignadas, Ca la Dona, Putas Liberadas del Raval, Candela, Unión Sindical del Trabajo Sexual, Xarxa Feminista o el Grupo de Género de la CNT Barcelona, acudieron más de un centenar de trabajadoras del sexo que corearon consignas como “Puta sindicada, puta empoderada” o “Sin las putas no hay feminismo” y que cortaron la Via Laietana.

Horas antes de esta concentración, algunas representantes de estas asociaciones se habían reunido con el grupo municipal socialista. Concha Borrell, integrante de Aprosex, calificó el encuentro con los integrantes del PSC de “tremendo y asqueroso”.

Finalmente, el pleno municipal del Ayuntamiento de Barcelona decidió el pasado viernes 29 de junio no sacar adelante la propuesta de ordenanza sobre el ejercicio de la prostitución en Barcelona del PSC. A favor de dicha propuesta votaron los ediles del PSC, los del PDECat y los del PP; en contra, los comunes, ERC, su exconcejal Joan Josep Puigcorbé y la CUP. Por su parte, C’s, al igual que el edil no adscrito a grupo alguno Gerard Ardannuy, se ha abstenido.