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De Podemos a Ciudadanos: diferentes posturas ante la prostitución

“Feminismo puritano de reforma moral de fines del XIX”. Esta expresión utilizó unos años la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, para referirse a una corriente dentro del feminismo que aboga por la abolición de la prostitución. Lo hizo al firmar un artículo titulado “Un feminismo que también existe” y que fue publicado por el diario El País el 18 de marzo de 2006. Junto a ella, dicho artículo fue firmado también por las juezas Empar Pineda y María Sanahuja; así como por las diputadas Uxue Barco, Reyes Montiel y Paloma Urías, y las feministas Justa Montero y Cristina Garaizabal.

En dicho artículo, las firmantes sostenían que dicho tipo de feminismo proporcionaba excusas para mantener “las pésimas condiciones” en las que las prostitutas ejercen su trabajo y acusaban a las partidarias de dicha corriente dentro del feminismo de adoptar una postura excesivamente simplificadora.

Transcurridos 13 años desde que Manuela Carmena firmara colectivamente el mencionado artículo, lo cierto es que la alcaldesa de Madrid y dirigente de Ahora Madrid parece seguir manteniendo la misma postura respecto a la prostitución que mantenía entonces. Pero… ¿y Podemos? ¿Qué postura mantiene ante la prostitución el que, por definición, parece ser el partido político más cercano ideológicamente a Ahora Madrid?

Pablo Iglesias, líder de Podemos, ha reconocido en más de una ocasión que su partido no tiene un posicionamiento sobre la prostitución. Esto no significa que el partido no haya debatido sobre ella. Pero, simplemente, dentro de Podemos existen posturas diversas y, en algunos casos, absolutamente contrarias las unas a las otras. Dentro de Podemos hay quien desea regular la prostitución de alguna manera y hay quien, directamente, aboga por abolirla/prohibirla.

El hecho de que dentro de Podemos existen diversas posturas respecto a la prostitución quedó demostrado en las elecciones autonómicas catalanas de diciembre de 2017. En dichas elecciones, la lista Catalunya En Comú Podem (lista en la que se agrupaban Podemos y la formación liderada por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau) defendió en su programa la legalización de la prostitución. En dicho programa electoral, Catalunya En Comú Podem prometía, entre otras cosas, “reconocer los derechos de las trabajadoras del sexo”, “garantizar el derecho a una vida digna de las personas que ejercen la prostitución” y el derecho de las trabajadoras y trabajadores del sexo a tener un seguro por desempleo o a acogerse a bajas laborales.

El que Catalunya En Comú Podem incluyera estas promesas en su programa electoral no gustó a la dirección estatal de Podemos pues el consenso al parecer existente en Catalunya respecto a la política sobre prostitución a adoptar no era trasladable al resto del Estado.

Por su parte, y habiéndose declarado abolicionistas respecto a la prostitución tanto el Partido Popular como el PSOE, solo hay una formación, Ciudadanos, que parece estar en consonancia con las ideas recogidas en el artículo mencionado al inicio de este texto. Ciudadanos mantiene que “mirar hacia otro lado” o “fingir que no existe” no va a servir para hacer desaparecer la prostitución. Según la formación naranja, lo mejor que se puede hacer respecto a la prostitución es regularla. Dicha regularización, sostienen en la formación liderada por Albert Rivera, alinearía a España con países como Holanda, Suiza y Alemania, y serviría para proteger a las trabajadoras y trabajadores sexuales, para garantizar sus derechos y para introducir efectividad en la lucha contra las mafias dedicadas a la trata de mujeres.

En la propuesta de Ciudadanos existe una clara diferenciación entre lo que son mujeres víctimas de trata y mujeres que, de manera libre y voluntaria, ejercen la prostitución. Algunos analistas, sin embargo, apuntan que la política holandesa respecto a la prostitución solo ha servido para atraer a las mafias. Como acostumbramos a decir, el debate sigue abierto.