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museo del barrio rojo de bangkok

Un museo cuenta la historia del Barrio Rojo de Bangkok

Uno de los barrios rojos más célebres del mundo es el barrio rojo de Patpong, ubicado en la ciudad de Bangkok. Este barrio creció y se convirtió en lugar de prostitución en una época histórica muy concreta: durante la Guerra de Vietnam.

Quien visite Vietnam y desee conocer la historia del Barrio Rojo de Bangkok solo tiene que dirigirse al Museo de Patpong. Este museo, ubicado en uno de los callejones del barrio y rodeado de prostíbulos, muestra, entre otros objetos, antigüedades, recortes de prensa, vídeos, fotografías y, lo que es más curioso e impactante históricamente hablando, documentos originales de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) estadounidense. En algunos de esos documentos queda reflejado el modo en que organizaban sus operaciones clandestinas algunos de los espías que en aquellos momentos poblaban la zona.

Que en la actualidad el Barrio Rojo de Bangkok no sea ya lo que fue años atrás (en la ciudad han surgido nuevas zonas de prostitución y el viejo barrio de Patpong ha sufrido la lógica decadencia que suele imponer el paso del tiempo) no evita que el Museo sea un punto de atracción turística lógico y llamativo. O eso, al menos, es lo que espera el austríaco Michael Messner, empresario propietario del museo.

Patpong, que hace unas décadas estuvo dedicado a la prostitución prácticamente en exclusiva, es un barrio en el que abundan ahora los restaurantes y las galerías de arte, locales que han ido ocupando el espacio y la preponderancia de la que anteriormente gozaban los burdeles. Que muchos de esos prostíbulos hayan ido cerrando o se hayan ido desplazando a otros barrios de la ciudad ha hecho que el de Patpong haya experimentado un cambio radical en lo que respecta a su composición sociológica. Para empezar, la diversidad sexual de quienes habitan en Patpong es mayor, lo que ha llevado a plantearse a diversas asociaciones y al propio comisario de la muestra expuesta en el Museo de Patpong que este barrio sería el lugar ideal para celebrar por vez primera en Tailandia en desfile del orgullo gay.

El Museo de Patpong

El Museo de Patpong muestra, a través de varias estancias, cómo el barrio se desarrolló y evolucionó a lo largo del tiempo. En los años cincuenta, antes de que estallara la Guerra de Vietnam, lo que hoy es el barrio de Patpong era una plantación bananera que se hallaba a las afueras de Bangkok. El estallido de la guerra, sin embargo, vino a cambiarlo todo. La CIA decidió convertir la zona en su refugio y centro de operaciones durante toda la guerra. En gran medida, las operaciones en Laos se diseñaban aquí.

Michael Messner, que regenta varios bares de alterne en Patpong, empezó a soñar con la posibilidad de realizar este museo en 2006. Fue en esa época cuando empezó a coleccionar objetos relacionados con la historia del barrio y, en especial, con esos años en los que la CIA lo convirtió en su centro de operaciones. El impulso definito a este museo sobre el Barrio Rojo de Bangkok, sin embargo, se lo dio hace tres años.

En las salas del museo se cuenta al visitante cómo se considera que el arquitecto del barrio de Pantpong y quien le dio su personalidad urbanística fue Udom Patpongpanich, primogénito de una familia de empresarios chinos que, a principios del siglo XX, llegaron a establecer vínculos empresariales con la monarquía tailandesa.

museo de la prostitucion de patpong

Udom Patpongpanich, que había marchado de Tailandia, regresó a ella durante la Segunda Guerra Mundial de manera voluntaria y casi heroica para, como discípulo del magnate de la seda tailandesa y espía estadounidense Jim Thompson, unirse a la resistencia que, en aquellos años de enfrentamiento bélico, combatía la ocupación japonesa.

Fue al final de la contienda cuando Udom Patpongpanich decidió establecerse definitivamente en Bangkok. Por lo que ahora serían algo más de 2.600 euros, la familia de Udom Patpongpanich compró la parcela en la actualmente se encuentra Patpong y fue en esa parcela donde Udom empezó a desarrollar un distrito comercial destinado a que diferentes empresas estadounidenses empezaran a fijar sus primeras delegaciones en Tailandia. Una de esas empresas era la IBM. En 1953, la famosa compañía informática estadounidense ocupó un espacio en el barrio de Patpong. Es precisamente en el espacio que en su día ocupó la IBM donde se halla ubicado, hoy, el Museo de Patpong.

En el Museo de Patpong, por ejemplo, pueden contemplarse fotos de espías como Anthony Poshepny. Este espía, conocido como Tony Poe, se encargó, durante los años de la Guerra de Vietnam, de entrenar un ejército secreto en Laos. Como él, cada vez más eran los soldados, trabajadores y pilotos que establecían su residencia o acudían a Patpong, lo que hizo que se fueran abriendo los primeros bares de alterne. Algunos de estos bares, de hecho, eran regentados por antiguos combatientes de la guerra que, una vez finalizada ésta, se resistían a abandonar el país. Uno de esos antiguos combatientes fue el expiloto de las Fuerzas Aéreas de los EE.UU. Rick Menard. Menard, según Michael Messner, es considerado el fundador, en 1969, del primer gogó bar. Para fundar este bar, sin embargo, Menard tuvo que mantener una fuerte disputa con las autoridades de Bangkok, que se negaban, en principio, a conceder la licencia para la apertura del local.

La apertura del país al turismo hizo que, cada vez más, el barrio de Patpong se fuera convirtiendo en el Barrio Rojo de Bangkok. Cada vez eran más los prostíbulos que en él se abrían y cada vez éstos eran más famosos. Sin ir más lejos, en uno de ellos, en el año 1983, durante su gira Moionlight, David Bowie, el famoso cantante británico, grabó uno de sus vídeos más famosos. Aunque el de Bowie es solo uno de los nombres de los famosos que han visitado el barrio. Entre la lista de celebridades que han visitado el Barrio Rojo de Bangkok podemos destacar los de los actores Robert De Niro o Hugh Grant o el de la joven modelo Kendall Jenner.

Según el fundador del museo, el objetivo del mismo es mostrar al visitante los secretos de Patpong y aproximarlo mínimamente a su historia para que, así, el visitante, al concluir su visita al museo, pueda contemplar el barrio de una manera distinta.

La entrada al Museo de Patpong cuesta alrededor de diez euros y da derecho a la consumición de una bebida.

En la actualidad, la prostitución es ilegal en Tailandia, lo que no impide que, cada año, el ejercicio de la misma mueva, en todo el país, miles de millones de dólares.