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Nuevo estudio sobre los motivos de los españoles para consumir prostitución

Carmen Meneses, antropóloga de la Universidad Pontificia de Comillas, ha dirigido la realización de un estudio exhaustivo sobre la opinión que a los hombres españoles le merece la prostitución. Según dicho estudio, unos 2 millones y medios de españoles, el 15% de todos los varones españoles, recurrió el año pasado a los servicios de alguna prostituta, y el 20,3% de los encuestados lo ha hecho alguna vez en su vida.

El estudio dirigido por Carmen Meneses se ha basado en la realización de 1.048 encuestas telefónicas aleatorias y anónimas a 1.048 hombres cuyas edades oscilan entre los 18 y 70 años. De entre todos los hombres con los que se contactó para responder un cuestionario de 37 preguntas, sólo el 32,5% de ellos deseó participar en la investigación.

Éste de la Universidad de Comillas es, históricamente, el segundo estudio realizado en España para dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿por qué los hombres recurren a los servicios de prostitutas? El primer estudio de este tipo fue el realizado por el Ministerio de Sanidad y el Instituto Nacional de Estadística en 2003.

El estudio dirigido por Carmen Meneses con la colaboración de Jorge Uroz y Antonio Rua ha sido publicado por la Revista Internacional de Sociología con el siguiente título: Explorando los motivos para pagar servicios sexuales desde las opiniones sobre la prostitución. En este estudio y atendiendo a los motivos que llevan a un hombre a solicitar los servicios de una prostituta, se establecen cinco grupos:

Ociosos. Integrado por el 24,1% de los hombres que recurren a la prostitución en nuestro país, éste es el grupo más numeroso, el formado por aquéllos que buscan y encuentran en la prostitución una forma de diversión, de ocio. En cierto modo, sostiene Carmen Meneses, el burdel es, para estos hombres, la continuación de la discoteca.

Cosificadores. El cosificador es aquel hombre que busca, simple y llanamente, sexo, sexo puro y duro, sexo sin adherencias sentimentales, derivaciones afectivas o implicaciones personales. La prostituta es, para estos hombres, un mero objeto destinado a proporcionar placer sexual. Punto. Para estos hombres (que según el estudio son el 21,7% del total), el cuerpo de la mujer es, simplemente, una mercancía.

Buscadores de parejas. Este tipo de putero busca en la prostituta o en el puticlub, agencia o burdel algo más que una simple relación sexua. En cierto modo, este tipo de consumidor de prostitución busca compañía y, en mayor o menor grado, una relación afectiva. El 21,7% de los consumidores de prostitución en nuestro país formaría parte de este grupo.

Arriesgados. Según el estudio sobre la prostitución y sus clientes de la Universidad de Comillas, dos de cada diez españoles buscan vivir situaciones de riesgo al contratar los servicios de una trabajadora del sexo. Riesgo… ¿de qué tipo? Estos clientes de la prostitución buscan, por ejemplo, mantener relaciones sexuales completas sin usar preservativo. O, también, introducir el consumo de cocaína en la relación.

Personalizadores. Hombres solitarios o que se sienten solos, los personalizadores serían, según el estudio dirigido por Carmen Meneses, aquéllos hombres que buscan en la prostituta a alguien que, además de prestarles un servicio sexual, les presta también una especie de atención psicológica. El 12,6% de los españoles que pagan para mantener relaciones sexuales formarían parte de esta categoría de puteros.

Carmen Meneses afirma que, además de estos cinco grupos, hay un sexto grupo de consumidores de prostitución que estaría formado por un tipo de hombre que no emerge en las encuestas pero que existe: el de los hombres a los que, en mayor o menor grado, les gusta ejercer algún tipo de violencia sobre las mujeres y que encuentra en las prostitutas una manera sencilla de hacerlo.