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Medidas de prevención COVID-19

Ante el estado de alarma declarado el pasado sábado día 14 de marzo por el gobierno español, creemos oportuno informaros de manera clara de algunas de las claves más importantes del Covid-19, lamentablemente conocido por todos nosotros como Coronavirus. Nuestro objetivo no es otro que aportar nuestro granito de arena para intentar prevenir la infección por este virus.
Pero este artículo tiene una doble intención, y esta no es otra que identificar toda clase de bulos sobre el Coronavirus que se propagan estos días por las redes sociales y se mezclan con la información útil y veraz. Creemos firmemente que estar bien informados nos puede aportar la calma y tranquilidad que necesitamos para afrontar esta situación y el confinamiento devenido que por razones sanitarias y por solidaridad nos hemos de autoimponer en la medida que nuestras circunstancias personales y profesionales nos permitan.
Estas son las tres claves fundamentales sobre el COVID-19:

¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?
Los síntomas más comunes de la COVID-19 son fiebre, cansancio y tos seca. Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta o diarrea. Estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Algunas personas se infectan, pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal. La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, problemas cardiacos o diabetes, tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave. En torno al 2% de las personas que han contraído la enfermedad han muerto. Las personas que tengan fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica.

¿Cómo se propaga la COVID-19?
Una persona puede contraer la COVID-19 por contacto con otra que esté infectada por el virus. La enfermedad puede propagarse de persona a persona a través de las gotitas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala. Estas gotitas caen sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, de modo que otras personas pueden contraer la COVID-19 si tocan estos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca. También pueden contagiarse si inhalan las gotitas que haya esparcido una persona con COVID-19 al toser o exhalar. Por eso es importante mantenerse a más de 1’5 metros de distancia de una persona que se encuentre enferma.
Hay varias precauciones que se pueden adoptar para reducir la probabilidad de contraer o de contagiar la COVID-19:
• Lávate las manos a fondo y con frecuencia usando un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
¿Por qué? Lavarse las manos con agua y jabón o usando un desinfectante a base de alcohol mata los virus que pueda haber en sus manos.
• Mantén una distancia mínima de 1’5 metros con cualquier persona que tosa o estornude.
¿Por qué? Cuando alguien tose o estornuda, despide por la nariz o por la boca unas gotitas de líquido que pueden contener el virus. Si estás demasiado cerca, puedes respirar las gotitas y con ellas el virus del COVID-19, si la persona que tose tiene la enfermedad.
• Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca
¿Por qué? Las manos tocan muchas superficies y pueden recoger virus. Una vez contaminadas, las manos pueden transferir el virus a los ojos, la nariz o la boca. Desde allí, el virus puede entrar en su cuerpo y causar la enfermedad.
• Tanto tú como las personas que te rodean debéis aseguraros de mantener una buena higiene de las vías respiratorias. Esto significa cubrirse la boca y la nariz con el codo doblado o con un pañuelo de papel al toser o estornudar. El pañuelo usado debe desecharse de inmediato.
¿Por qué? Los virus se propagan a través de las gotitas. Al mantener una buena higiene respiratoria está protegiendo a las personas que le rodean de virus como los del resfriado, la gripe y el COVID-19.
• Permanece en casa si no te encuentras bien. Si tienes fiebre, tos y dificultad para respirar, busca atención médica y llama con antelación. Sigue las instrucciones de las autoridades sanitarias locales.
¿Por qué? Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada sobre la situación en su zona. Llamar con antelación permitirá que el servicio de atención telefónica podrá indicarte el centro de salud adecuado donde dirigirte. Esto también te protegerá y ayudará a prevenir la propagación de virus y otras infecciones.
• Mantente informado sobre las últimas novedades en relación con el COVID-19. Sigue los consejos de las autoridades sanitarias pertinentes a nivel nacional y local sobre la forma de protegerte a ti mismo y a los demás ante el COVID-19.
¿Por qué? Las autoridades nacionales y locales dispondrán de la información más actualizada acerca de si el COVID-19 se está propagando en tu zona. Son los interlocutores más indicados para dar consejos sobre lo que debe hacer la gente para protegerse.
• Consulta las noticias más recientes sobre las zonas de mayor peligro (es decir, las ciudades y lugares donde la enfermedad se está propagando más extensamente). Si es posible, evita desplazarte a estas zonas, sobre todo si tu edad es avanzada o tienes diabetes, cardiopatías o neumopatías.
¿Por qué? Estas precauciones se deben adoptar en estas zonas porque la probabilidad de contraer el COVID-19 es más elevada.

¿Cuánto dura el periodo de incubación del COVID-19?
El «período de incubación» es el tiempo que transcurre entre la infección por el virus y la aparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de las estimaciones respecto al periodo de incubación del COVID-19 oscilan entre 1 y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco días. Estas estimaciones se irán actualizando a medida que se tengan más datos.

Otras informaciones que nos puede llegar a través de las redes sociales, conocidos, etcétera, referente a medidas como beber agua caliente, ponerte al sol o hacer gárgaras con enjuague bucal no son más que simples bulos que no protegen, en absoluto, de la infección del COVID-19.