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El escándalo Oxfam: cooperantes de la ONG contrataron prostitutas en Haití

El escándalo tiene un nombre: Oxfam. Oxfam es algo más que una ONG. Oxfam es una confederación internacional de 17 oenegés nacionales que realizan tareas humanitarias en 90 países del mundo. Desarrollar estrategias para combatir los casos de hambruna, proporcionar herramientas para que las personas sean autosuficientes, abrir mercados a las artesanías locales, fomentar el comercio justo… éstas son algunas de las tareas de los cooperantes de Oxfam. Entre ellas no figuran, por supuesto, contratar prostitutas en Haití. Y eso es precisamente lo que, presuntamente, hicieron algunos de ellos tras el terremoto que asoló la isla caribeña en 2010.

El escándalo estalló hace unos días, cuando el diario británico The Times publicó un artículo en el que se informaba de cómo varios cooperantes de Oxfam habían contratado prostitutas en Haití para celebrar orgías en dependencias pagadas por la oenegé. La respuesta de Oxfam no se hizo esperar. La organización reconoció una investigación interna y el despido de varias personas a consecuencia de los hechos denunciados por The Times. En total, según reconoce la oenegé británica (Oxfam fue fundada en Oxford en 1942 a consecuencia de la Segunda Guerra Mundial), cuatro personas fueron despedidas y se aceptó la dimisión de tres, entre ellas la del director de la organización en el país.

Oxfam llegó a Haití en tras el terremoto acaecido el 12 de enero de 2010. Las cifras con las que se encontró allí eran de auténtica catástrofe: 220.000 víctimas mortales, 300.000 heridos y un millón y medio de personas sin hogar. Fue en este ambiente de desolación donde las “ovejas negras” de Oxfam encontraron el caldo de cultivo ideal para aprovecharse de la situación. Una persona anónima contactó con la organización para informar de que varios de sus trabajadores estaban manteniendo actitudes irregulares. Fue entonces cuando Oxfam ordenó la mencionada investigación. En ese informe, al tiempo que denunciaba la “cultura de la impunidad entre el personal destinado en la isla, Oxfam reconocía que no se podía descartar la existencia de menores entre las prostitutas contratadas/explotadas. Son muchas las voces que ahora dicen que Oxfam trató, por todos los medios, de encubrir el escándalo.

The Times, que ha tenido acceso al informe, ha aireado ahora su contenido. Por eso se sabe que el director de la organización para el país, el belga Roland van Hauwermeiren, de 68 años, había contratado a prostitutas jóvenes. Aceptada su dimisión tras la investigación interna, Van Hauwerwmeiren gozó de una salida digna. Se la ofreció Barbara Stocking, que por aquel entonces era directora ejecutiva de Oxfam. A Roland van Hauwermeiren no se le impuso acción disciplinaria alguna. Su única obligación fue la de “cooperar en la investigación”. Es decir: la de delatar a quienes, de una forma u otra, habían sido cómplices en sus “actos impropios”.

Muchos de esos actos impropios tenían lugar en el edificio de Oxfam en Puerto Príncipe. Había incluso quien llamaba a dicho edificio “la casa de putas”. Era allí donde se organizaban grandes orgías. Algunos de los cooperantes de Oxfam que participaban en ellas hablaban de dichas orgías como de “barbacoas de carne joven”. Y es que, según una fuente anónima citada por The Times, en una de la fiesta había al menos cinco niñas que se movían por la sala vestidas con camisetas blancas de Oxfam.

Quienes participaban en estos actos estaban cometiendo varias “irregularidades” o delitos. Para empezar, quebrantaban el código de conducta de la organización. También violaban las leyes de Haití. En el país caribeño la prostitución es ilegal. Además, la edad de consentimiento está establecida en los 18 años. Oxfam, que niega haber encubierto el caso para proteger su reputación y que sostiene que en caso alguno se pudo comprobar que alguna de las participantes en las mencionadas orgías fuera menor de edad, ha sostenido que si no denunció a las autoridades haitianas los delitos de sus cooperantes fue porque consideraba “extremadamente improbable” que dichas autoridades llevaran a cabo acción alguna.

Las razones esgrimidas por Oxfam no han impedido, sin embargo, que la vicedirectora ejecutiva de la organización, Penny Lawrence, haya tenido que presentar su dimisión. En un comunicado, Lawrence ha manifestado sentirse avergonzada de que todos los procesos denunciados por el artículo de The Times ocurrieran bajo su supervisión. Con dicha dimisión, Lawrence asumía su responsabilidad.

A las acusaciones de The Times se han sumado también las acusaciones del diario The Observer. Este diario ha publicado una información según la cual en 2006 también hubieron cooperantes de Oxfam que, esta vez en el Chad, contrataron los servicios de prostitutas del país. En aquellas fechas, el responsable de la organización en el país centroafricano era también Roland van Hauerbmeiren, es decir, el mismo que años después fue el responsable de Oxfam en Haití.

La situación de Oxfam se volvió todavía más delicada el pasado martes 13. Ese día fue detenido en Guatemala su presidente, Juan Alberto Fuentes, por un caso de corrupción. La oficina del Fiscal General de Guatemala informó en dicha fecha que la detención se había producido a raíz de las investigaciones abiertas a partir del llamado caso Transurbano. En la operación fueron detenidos también el expresidente guatemalteco Álvaro Colom y otros miembros de su antiguo gobierno.

En lo que respecta al tema de la contratación de prostitutas en Haití, el escándalo de Oxfam se suma también a otros acaecidos en Haití a raíz del terremoto y de la respuesta internacional para ayudar a los damnificados por la catástrofe. En los últimos tiempos se han conocido también casos de cascos azules y personal variado de la ONU que habían cometido abusos sexuales o habían entregado ayuda humanitaria a cambio de sexo. En abril de 2017, la agencia de noticias The Associated Press (AP) revelaba unas 2.000 denuncias, al menos 300 de menores de edad, sobre una red de abuso infantil perpetrada por cascos azules en Haití.