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Una azafata de vuelo es despedida por ejercer la prostitución en los aviones

882.000 euros. Eso es lo que ganó en dos años una azafata de una aerolínea de Oriente Próximo de la que no ha trascendido el nombre manteniendo relaciones sexuales en pleno vuelo con pasajeros de los vuelos en los que ella trabajaba previo pago de 1.500 libras (unos 2.000 euros).

Según informan fuentes de la aerolínea, la azafata, que actuaba en vuelos de larga distancia (habitualmente entre países del Golfo Pérsico y los Estados Unidos) mantenía sus encuentros eróticos en el lavabo del avión. La azafata ha sido despedida de la compañía.

Éste no es el primer caso que se descubre de azafatas de vuelo que aprovechan los vuelos en los que trabajan para ejercer la prostitución. Sin ir más lejos, el Daily Mail, el mismo diario británico que, citando al diario árabe Sada, ha editado la noticia que comentamos en este post, también se hizo eco durante el pasado mes de enero de cómo en Japón un número significativo de azafatas de vuelo estaba recurriendo a la prostitución y ofreciendo sexo de pago a los pilotos de los vuelos en los que trabajaban para, de ese modo, compensar los bajos salarios que dichas compañías aeronáuticas les estaban pagando. En este caso, las azafatas de vuelo japonesas podían ganar cerca de 600 euros por 90 minutos de servicio. Estos servicios no se prestaban en el avión, sino en habitaciones de hotel en las que pilotos y tripulación descansasen. Se ha llegado a decir que este tipo de servicio estaba organizado por proxenetas que tenían bajo su pupilaje a diversas azafatas y que existía un código no verbal que permitía que, sin palabras de por medio, azafatas y pilotos pudieran ponerse de acuerdo sobre servicios, tarifas, etc.

En alguna ocasión se ha hablado de la erótica de los aviones y de cómo poco a poco se van explorando las posibilidades de utilizar el lavabo del avión o algún espacio privado de los mismos para disfrutar de una manera distinta a las habituales de un vuelo. Hay apps para que los pasajeros de un vuelo que deseen “conocer más íntimamente” a algún compañero o compañera de vuelo puedan contactar entre sí y compañías aéreas que organizan vuelos en aviones con espacios reservados para que las parejas que lo deseen y contraten puedan disponer de la posibilidad de disfrutarse mutuamente.