Sexhop Online

Amnistía Internacional vota defender la despenalización de la prostitución

Defender o no la despenalización de la prostitución: ésa era la decisión que el pasado martes 11 de agosto tenía que tomar la Reunión del Consejo Internacional de la organización Amnistía Internacional en Dublín. Los 400 delegados y delegadas de esta organización internacional debían votar un proyecto de resolución que era fruto de dos años de consultas.

“Establecer un marco jurídico en el que todos los participantes del trabajo sexual se despenalicen” es el objetivo de una propuesta que, según expuso el director de comunicación de Amnistía Internacional, Thomas Schultz-Jagow, pretende descriminalizar el trabajo sexual.

La propuesta de resolución ha resultado polémica, sobre todo en aquellos puntos de la misma en los que se aboga por una despenalización de clientes, proxenetas y gerentes de burdeles que no ejerzan presión sobre las trabajadoras sexuales. Nombres señalados como los de las actrices Meryl Streep y Kate Winslet manifestaron previamente a la votación su rechazo a la propuesta. Una y otra firmaron un documento de la CATW (Coalición contra el Tráfico de Mujeres) en el que se señalaba la posibilidad de que la imagen de Amnistía Internacional quedara dañada si se aprobaba la resolución. Según la CATW, la resolución se ubicaba más en el lado de los explotadores que en el de los explotados.

Otras organizaciones defendían la posibilidad de despenalizar el ejercicio de la prostitución pero rechazaban completamente el que la actuación de proxenetas, clientes y dueños de burdeles pudiera ser despenalizada. Estas organizaciones (con Equality Now al frente) opinan que “la demanda comercial de sexo alimenta al tráfico”. Con esta postura, esta organización defiende la opción de castigar a los clientes al igual que se realiza en países como Suecia, Noruega, Islandia y el Reino Unido.

Los delegados y delegadas de Amnistía Internacional aprobaron finalmente la ponencia que autoriza a la Junta Directiva Internacional a elaborar y aprobar una política sobre este tema. Esa política defenderá la despenalización de la prostitución como la mejor forma de “defender los derechos humanos de los trabajadores y las trabajadoras sexuales y de reducir el riesgo que corren de sufrir abusos y violaciones de tales derechos”.

Amnistía Internacional señala que “entre las violaciones de derechos humanos que los trabajadores y las trabajadoras sexuales están expuestos a sufrir figuran la violencia física y sexual, la detención arbitraria, la extorsión y el hostigamiento, la trata de personas y las pruebas de VIH e intervenciones médicas forzadas”. La organización internacional señala también cómo las personas que ejercen la prostitución pueden también quedar excluidas de los servicios de atención de la salud y vivienda y de otras formas de protección social y jurídica.